
Pero, desde hace bien poco, y ahora me doy cuenta más que nunca (hoy, de hecho), de que... amigos... hay otras cosas mucho más importantes en la vida. En la vida estamos jugando constantemente, pero lamentablemente no disponemos de un "pad de control" para hacerlo... y hay un juego al que definitivamente... no sé jugar. He visto como juegan otros, como lo hacen, me sé hasta las reglas pero por una razón u otra... no sé jugar. Y creo que así nunca voy a conseguir hacerlo... es lamentable, pero cierto.
No puedo evitar pensar negativamente hacia mi mismo. Porque hago tales cosas cuando sé por experiencia previa que no debería hacerlas. No agobiar, dejar un pequeño margen para el equilibro. No puedo. ¿Puede ser porque tenga una carencia afectiva y la necesite suplir? No lo creo. Siempre he sido muy independiente... lo que pasa es que una vez has probado determinada fruta, quieres volver a probarla lo antes posible, y darla a comer. Yo tengo una cesta enorme de mimbre, decorada con lazos y motivos alegres, llena hasta los topes de la fruta más fresca, jugosa y rica que jamás nadie podrá probar. Y me muero de ganas de hacer que alguien muerda una de mis manzanas.
Lamentablemente... no sé jugar.
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