Increíble pero cierto. "Muñón" (el marido), estaba "llorando" a Sin cara. Estaba encima de ella lamiéndola y dándola empujoncitos. Cuando se la quité, cogió a único bebé que quedaba vivo y puso a lamerlo. Los jerbos son criaturas muy sociales y no se comen a las crías, como los malditos hamsters.
Ahora he cogido a la cría (bautizada como Juan Froilán), y la tengo dentro de una taza, dándole con un paño humedecido, un poco de leche rebajada con agua. Ya lleva dos días vivo, y seguiré intentándolo, a ver si puede tirar palante.
Ya os contaré. De momento, os dejo con una foto de Juan Froilán:

3 comentarios:
Que historia tan triste y a la vez tan conmovedora, la verdad es que los jerbos son geniales a mi me encantan, espero que la cria tire pa alante :D
Acabo de llegar de tomar algo y Juan Froilán a muerto. Hice lo que pude pero su pequeño corazoncito a dejado de latir. No sé si es normal que me ponga a llorar por algo así, pero no puedo evitarlo... pobre animal...
Por cierto, se escribe "HA muerto", con h. Que ahora me leo y vaya dolor al ver que he cometido tal falta de ortografía... ufff.
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