viernes, mayo 05, 2006

Un kit kat -Editado-

Bueno tengo que actualizar el blog con el resumen del viaje a mi pueblo, y además estoy preparando un mega-post con fotos de la gente que es importante en mi vida. Para que los pongáis cara y les conozcáis a todos. De momento os dejo con la letra de una canción del nuevo disco de La Oreja de Van Gogh (me gusta, que pasa), que me ha parecido preciosa:

V.S.O. -La oreja de Van Gogh -Guapa-


Al igual que una gas invade un laberinto
la nostalgia se hizo con mi corazón
y aunque a pares tengo ojos, tengo oidos
sin ti pierden sentido, el sonido y el color.

No me quito el vicio de esperarte en casa,
apoyando mi cabeza en el cristal
y cuando empaño de un suspiro la ventana
dibujo un tres en raya, que vuelvo a empatar.

Si algún día nos cruzamos,
no respondas ni hagas caso
a los subtitulos que bajo
mi sonrisa sabes ver.
Yo te dire que voy tirando
negaré que estoy llorando
fingiré que el tiempo todo lo curó.

No consigo hacer nada sin darme cuenta
ese precio de aprender a no llorar
y esque aunque a veces nada indique que compensa
yo me niego a dar la vuelta y hacerme menor de edad.

Si algún día nos cruzamos,
no respondas ni hagas caso
a los subtitulos que bajo
mi sonrisa sabes ver.
Yo te dire que voy tirando
negaré que estoy llorando
fingiré que el tiempo todo lo curó.

Y en realidad nunca te olvido
fuiste mi unico camino
y tu sonrisa un buen motivo
para ser alguien mejor.

Y aunque te cuenten que me vieron
de princesa en algun cuento
no hace falta que te diga
que tan solo cuentos son.


Bueno y hasta aquí es la canción. Parece una tontería pero tiene más miga de la que parece. Ayer por msn estuve discutiendo con Quique sobre el significado de la letra. ¿Ella lo ha superado ya o todavía siente ése vacío del desamor? Es raro porque el rítmo de la canción es alegre, pero la letra no lo es tanto. Yo pienso que todavía está destrozada, pero como hacen/mos todos intenta pirar para adelante, y ser una actriz frente a él y a todos los que le preguntan al respecto. Es decir, todavía ese chico ocupa gran parte de su corazón. Y como al final del todo dice "si te contaron que fuí princesa de un cuento, es todo mentira), pienso que viene a decir, que aunque haya salido con otras personas, aunque haya "follao" con otros... no importa. Como dicen en un libro que me acabo de leer, hay amores eternos que duran un fin de semana. Yo me lo tomo así:

Imaginemos que nuestro corazón un jardín. El amor que hemos sentido o sentimos por alguien es un globo, que cada vez se hincha más. El aire del globo es la persona a la que amamos (independientemente que sea correspondido o no), y el plástico es el amor en sí (mientras más amor, más gas, más grande hacemos la persona, y más se estira el plástico). Imaginemos que por lo que sea la relación la rompe la otra persona. Si es un amor verdadero, ese globo quedará inchado durante mucho tiempo. Podremos intentar excavar un agujero en el jardín y enterrar el globo. De hecho, es lo que hacemos. hechamos tierra por encima. Ésa tierra son las siguientes relaciones, no son globos, aunque pensemos que sí... sólo es tierra. Sólo vamos a encontrar dos o tres globos en toda la vida, pero sin duda, el primero es el mayor y más bonito de todos. En ese agujero, como he dicho, hechamos tierra, engañándonos a nostros mismos, enterrándo el desamor, el dolor y el vacío que nos ha dejado. Pero no nos engañemos, aunque tenga tierra por encima, el globo sigue ahí. Y aunque dentro de... no sé, 20 años pensemos que ha desaparecido... siempre estará ahí, en nuestro corazón/jardín... puede que se haya desinchado, pero incluso aunque el aire se haya ido del todo, siempre quedará el plástico enterrado en lo más hondo de nuestro ser. El primer amor es el que cuenta... los demás, son sólo para olvidar (como bien dice otra canción).

Bueno que me he rayao. Vaya tela con la cancioncita lo que ha dao de sí. Ésta tarde tengo un concierto, de Vive la Fete, ya os contaré. Chao!

1 comentario:

Quique dijo...

Los otros amores también cuentan, no solo el primero. El primero, por ser el primero es diferente, pero el resto cuenta