martes, septiembre 25, 2012

Día 12. De lagos y cascadas



Por Rober.
 
Tras levantarnos un poco más tarde de lo normal (Que ya son muchos días y alguno hay que descansar un poco más) hemos seguido con nuestra ruta. Como ayer ya vimos los glaciares desde lo alto, no hemos ido a verlos desde el suelo y hemos seguido nuestro camino hacia el sur. La idea era avanzar todo lo que pudiéramos sin entretenernos mucho para ir ganando terreno. Al final hemos llegado hasta Wanaka, a 285km de donde nos hemos levantado, pero por el camino hemos visto unas cuantas cosillas (Y lo de cosillas es un decir, por que la mayoría eran enormes!!)

La primera parada ha sido cerca del lago Matheson. Es conocido por que esta situado en un lugar privilegiado; al estar rodeado de montañas y de árboles, casi no le da el viento. Y eso sumado a que sus aguas tienen un color marrón oscuro; cuando el viento esta en calma, el Mount Cook, que se encuentra situado enfrente se refleja invertido en el lago. Para dar la vuelta al lago hay que andar por un camino entre la vegetación, e ir parando en los diferentes miradores para ver las vistas. El recorrido completo dura una hora y media más o menos, pero entre las fotos y los bancos para sentarse a ver las vistas es inevitable tardar un buen rato más. La verdad es que es un sitio precioso y ver el monte reflejado en el lago rodeado de árboles y escuchando cientos de pajarillos a tu alrededor es una experiencia mágica.



En marcha otra vez, recorremos la costa por una carretera al lado del mar subiendo y bajando laderas, con curvas, acantilados, playas, etc. Hemos estirado las piernas en una curiosa playa, Bruce Bay. Esta llena de troncos y ramas arrastradas por la marea hasta las piedras de la orilla, paramos por casualidad y vimos que montones de estas piedras estaban firmadas por la gente que había parado allí dejando su mensaje. Y claro, nosotros no vamos a ser menos :D



Siguiendo por la carretera llegamos a la desembocadura del río Haast. En mi vida había visto un río con el agua más azul que este, te lo cuentan y no te lo crees. En los tramos en los que tiene más profundidad se puede ver perfectamente el fondo a través del agua color celeste.
El río desemboca en el mar a través de un desfiladero inmenso. Conducir por allí te hace sentir minúsculo, Enormes paredes de roca a cada lado en un valle muy amplio en donde el río se divide en miles de riachuelos hasta llegar al mar. Este desfiladero mide unos cuantos kilómetros hasta que en un desvío te metes en el valle y sigues el curso del río. El caudal es alimentado por montones de arroyos y cascadas que bajan desde las montañas. Solo paramos en dos, y eran muy bonitas, pero al menos hay otras dos grandes que se encuentran de camino por esa carretera. Lo bueno es que se llega a ellas muy fácilmente (la más lejana esta a 25 minutos).



La primera que vimos fue Fantail Falls, que cae desde lo alto por una pared vertical hasta llegar al río. Y la segunda que visitamos fue Thunder Creek Falls. En esta un chico ingles que estaba con sus amigos se atrevió a cruzar el río descalzo y por su cara no tubo que ser buena idea, por que el agua esta congelada!!



Un poco más adelante en el camino están las llamadas blue pools. Donde el río se concentra en un recodo más ancho y se crea una balsa completamente azul. La pena es que cuando pasábamos por allí empezó a llover más fuerte y no paramos a verlas.

Después de parar a comer, seguimos y nos encontramos con uno de los lagos más grandes de la isla sur. El lago Wanaka. De origen glaciar tiene forma alargada y mide unos 42km de largo, el lago llega hasta donde alcanza la vista, y mucho más, por que se pierde por un montón de brazos que se meten entre las montañas. Cerca de este, está el lago Hawea, casi tan grande como este y también con unas vistas impresionantes.
La carretera nos lleva por la orilla de los dos lagos hasta la ciudad de Wanaka. Un lugar muy bonito, rodeado de montañas nevadas y con el lago en frente, y un parque con unos paseos impresionantes.









Fotos del lago Hawea, el "pequeño"

Tras encontrar el camping, instalarnos y cenar, es hora de irse a la cama que mañana nos espera Queenstown. La ciudad de los deportes de riesgo!!

1 comentario:

Ana Márquez dijo...

Q bonito!! Parecen postales!!