miércoles, septiembre 26, 2012

Rumbo al los fiordos. Día de carretera y manta.

Por Juanjo

La verdad es que hoy ha sido un día con pocas cosas que contar, nos hemos pasado casi todas las horas de luz conduciendo rumbo a los fiordos, que están así como... a tomar por culo.

Eso si, antes de ponernos en camino teníamos que visitar un pueblo pintoresco que viene en la guía, y que solo estaba a unos pocos kilómetros de desvío de nuestro destino. Se trata de Arrowtown, un pueblo minero que tiene como característica que ha conservado su idiosincrasia arquitectónica, al menos en sus dos calles principales. Vamos, un pueblo del oeste entre montañas.

Estaba chulo, pero ha sido bastante decepcionante. Lo que le fallaba, y en eso estamos deacuerdo tanto Rober como yo, es que eran calles donde aparcan los coches, lo que rompe todo el efecto que los edificios podían tener... Pero bueno, hemos hecho de tripas corazón y, guiándonos por un cartel en el que ponía "En Wendy´s hemos ganado 5 años consecutivos el premio al mejor rollito de queso de Nueva Zelanda", o algo así. Yo quiero ser juez en un certamen de rollitos de queso!!

El caso es que no podíamos decir que no a semejante publicidad y hemos entrado dentro a probarlos. Wendy tenía todo el derecho del mundo a ese premio... ¡¡¡BUENÍSIMOS!!!

Con el estómago lleno nos esperaban unas cuantas horas de carretera, así que armados de valor nos hemos puesto a ello. Sé que me vais a llamar pesado porque siempre digo lo mismo, pero es que esta vez tengo que decirlo de nuevo... Las carreteras más espectaculares por las que hemos conducido nunca. Hemos visto de todo, un valle gigante -Pelennor en el señor de los anillos, hemos rodado un poquito de nuestro cutre-corto allí- con montañas nevadas al fondo, una subida a una montaña alpina elevadísima donde todo todo todo chorreaba agua, una zona de alto riesgo de avalancha que parecía de ciencia ficción. La os enseñaremos los vídeos, quitan el aliento.


 Todos los rincones tenían cosas increíbles a los que hacer fotos, y hemos tenido que parar unas cuantas veces a inmortalizar lo que nuestros ojos veían, aunque no en todos los sitios te dejan parar, por el riesgo a aludes. Decir que es alucinante es quedarse corto.





Tras pasar un tunel estrechísimo, oscuro como la boca de un lobo y cuesta abajo, llegamos a nuestro destino, el fiordo más famoso del mundo, el Milford Sound. Pero ya estaba anocheciendo así que hemos ido al único camping que hay en la zona y hemos dormido aquí. En cuanto amanezca vamos a verlo, y a hacer un crucero de 3 horas que teníamos contratado desde el principio, para ver las que dicen, son las estampas más impresionantes del país. Me cuestra creerlo después de las maravillas que hemos visto, mañana os contaré!!


Curiosidades: En la zona sur de la isla sur, existen unos amigables insectitos llamados "Sandflies". En esencia, y en resumen, puedo deciros que son unas AUTÉNTICAS HIJAS DE PUTA ÁVIDAS DE SANGRE, que, si no vas preparado, te pueden estropear el día. Son una especie de mosquitos muy, muy pequeños, que en cuanto huelen carne humana van a por ti en un número de ejemplares enorme. Una nube de putos mosquitos que te pican por todos lados, y no se van ni aunque corras como un gamo... ¡que puto horror! Afortunadamente, vamos precavidos y con el correspondiente bote de repelente. Básicamente tienes que bañarte en él, y así parece que te dejan un poco en paz (solo un poco).



1 comentario:

Ana Márquez dijo...

Ay Dios! Las Rastrevíspulas son neozelandesas!!