martes, septiembre 18, 2012

Día 6. Te Puia, Wai-o-tomo huevos podridos, Huka Falls y Lago Taupo



Hoy voy a ser un poco más escueto de lo normal, porque estoy (estamos) reventados. Hemos hecho mil cosas y caminado un montón!

Nada más levantaros y apenas a unos minutos en coche del camping hemos ido a visitar el Te Puia, uno de los géiseres más grandes del mundo, donde además tienen montado una réplica de un pueblo maorí, con bailes y muestras culturales de la zona.

El géiser es una pasada, sube hasta casi los 30 metros y suena como una locomotora… ¡digno de verse! Así, entre japoneses confundidos también hemos podido ver por fin a varios Kivis en una especie de habitat que tenían montado. ¡Que bicho más raro! Una bola de plumas redonda con un pico largísimo, muy mono pero muy marciano.



Los bailes y canciones nos han encantado. Por fin hemos visto una Haka (para quien no lo sepa, es una danza que hacen antes de enfrentarse al enemigo para infundir temor, y también lo hacen antes de los partidos de Rugby) en directo, y ha molado tanto como prometía. Aunque solo eran 4 chicos y 4 chicas, daba bastante impresión (y dos de ellos estaban de muy buen ver). Lo más divertido de todos es que han sacado a algunos voluntarios para enseñarles los pasos básicos y… han sacado a Roberto! Me he partido de risa mientras le grababa y le hacía fotos. Total, que ha estado muy bien la experiencia.



Unos 50 kilómetros después nos tocaba la zona de Wai-o-tapu, famosa zona termal con un montón de piscinas llenas de elementos químicos naturales, cráteres y diversas cosas con olor a huevo podrido. Ay, amigas, que olor! Había varias caminatas disponibles, sencilla, media, y difícil. Nosotros hemos escogido la última y la verdad es que al terminarlo llevábamos la lengua fuera. 




Pero ha sido muy curioso, el agua burbujeante con miles de colores, una piscina redonda muy marciana a más de 100 grados que emite un vapor que se ve a muchos cientos de metros… Pero chicos, es que huele fatal, xD. Con todo, muy curioso.



Después de eso teníamos pensado bajar lo más posible a la zona del Monte Tongariro (uno de los volcanes activos más altos y famosos de Nueva Zelanda, que además entró en actividad hace unas semanas, congelando el tráfico aéreo del país un par de días), que es lo que vamos a hacer mañana, pero de camino hemos visto un par de cosas que merece la pena reseñar.

Primero de todo una de las cosas más increíbles que hemos visto en nuestra vida, las Haku Falls, unas cascadas enormes, que hacen un ruido ensordecedor, tienen una fuerza que solo se puede notar estando cerca de ellas, y lo más curioso es que tienen un color azul turquesa transparente que embelesa la vista. ¡Una verdadera pasada! Menudas fotacas hemos hecho (la que cuelgo está hecha desde lejos, pero también bajamos al pie de las cataratas).



Siguiendo con el coche, teníamos que recorrer una carretera que bordea el Lago de Taupo. Este lago es tan grande como Singapur, para que os hagáis una idea. Además, Nueva Zelanda y Singapur tienen la misma población. Imaginad toda la población de este país viviendo solo en ese espacio. Increíble, verdad? El caso es que ha sido la carretera más increíble por donde he conducido en mi vida. Que vistas, que extensión, que pasada! Al fondo además, se podía ver cada vez más cerca el Monte Tongariro. Hemos tenido que parar varias veces para hacer fotos de lo increíble que era lo que teníamos ante nuestros ojos. Las fotos no hacen justicia, pero por favor, aumentadlas, merecen la pena.



Ahora, ya estamos en el camping a los pies del Monte, dispuestos a madrugar para hacer un trakking completito y poner marcha a Wellington, que en principio, es nuestro último lugar a visitar en la Isla Norte.

3 comentarios:

Ana Márquez dijo...

Me muero d la risa con el baile d Rober!!!! Con su ritmo made in Campaspero!!!

Javier Gonzalez dijo...

Acercaros al Monte Tongariro porque el volcan que hay al lado es el que utilizaron como modelo del monte del destino que es el Monte Ngauruhoe XD

Zarzaparrilla dijo...

Ese es el plan para hoy!