domingo, septiembre 23, 2012

Día 10. Patos, gallinas y focas, Pancake rocks, Hoitikia


Por Rober

En el camping en el que dormimos ayer (no había nadie mas que nosotros),  dentro de sus instalaciones tenían una granja con unos cuantos animales metidos en una vallas, a los que podías dar de comer. Había ovejas, gallinas, ciervos, pájaros raros, una especie de avestruces con mala leche y un cangurito supermajo!!
Esta mañana cuando nos hemos levantado una docena de patos estaban en la puerta de la caravana chillando y esperando a que saliéramos :D



Esta claro que querían comida, y te seguían todos andando detrás de ti y rodeándote hacia donde fueras… pero como no teníamos nada que darles, se han quedado con las ganas los pobres.
Después de recoger nos hemos puesto en marcha hacia la costa. Toda la carretera iba entre montañas repletas de árboles y por el lado de un río. El río Buller, que nace cerca de donde estábamos y hemos ido viendo como crecía, al principio era poca cosa, y parece ser que es ideal para la pesca con mosca (Diego, pedazo ríos hay aquí, ibas a flipar!) poco a poco va ensanchando y se realizan descansos en kayak, y ya en la desembocadura era un río enorme, con un gran caudal de agua azul celeste. 



Nuestro destino era ir ver una colonia de focas que viven durante todo el año en unas rocas cerca de la ciudad de Westport. Tras aparcar al lado de una playa que en verano tiene que ser genial, hemos subido por un sendero que te lleva al mirador desde donde se pueden ver. En esta época las crías ya han crecido y es cuando empiezan a salir a pescar solas, pero la mayoría estaban tiradas en las piedras tumbadas al sol. Como el mirador no estaba muy alto se pueden ver fácilmente, hemos visto unas 15. Que monas!



Desde allí, siguiendo por el sendero se llegaba a un faro bastante antiguo y que había leído que era chulo y con buenas vistas. Esta al lado de unos acantilados muy bonitos, y se llega por un sendero muy agradable. Pero lo que es el faro, no es gran cosa, ni siquiera es el que sale en los carteles de información, que era de madera de 1840 (lo digo de memoria). El que hay ahora es bastante soso, pero como hacía un tiempo estupendo ha merecido la pena el camino. Por fin se puede volver a estar en manga corta, jeje
Por toda esta zona, hay un montón de pájaros que se llaman Wekas, son una especie autóctona y son como una gallina parda, pero con la cabeza de una perdiz. Parecen un poco tontos, y se asustan fácilmente, pero están por donde hay gente roneando a ver si les cae algo de comida.



Después de Almorzar hemos cogido la carretera hacia el sur… ¡¡¡y vaya paisajes!!! Hemos ido todo el camino al lado del mar, tramos subiendo por las laderas llenas de curvas, y rectas al lado de la playa con el sol reflejándose en el agua. Hemos parado un par de veces en los miradores, por que el paisaje es increíble, y el que conducía, en este caso yo, se lo pierde. Por este camino pasas por otra de las curiosidades naturales de Nueva Zelanda. Al lado del pueblo de Punakaiki, se encuentran las Pancake Rocks, que son unas formaciones rocosas, que por la erosión del agua y el viento se les han creado surcos horizontales, de modo que parecen torres de tortitas. Cuando la marea esta alta y el mar un poco más agitado, al romper las olas el agua sale disparado hacia arriba entre ellas. Están junto a la carretera, tras un paseíto asfaltado entre la vegetación y con puentes para pasar entre ellas, se convierte en una visita muy curiosa.



Depuse de seguir un rato nuestro camino hacia el sur y ver esconderse el sol en al playa, hemos decidido hacer noche en Hokitika, que nos deja cerca de nuestro destino para mañana… los glaciares!!



Curiosidad: Aquí en nueva Zelanda ya hemos comentado que son muy educados; se nota que tienen una gran conciencia social para cuidar al medio ambiente (hay hasta 6 contenedores de reciclaje distintos, en todas las calles) pero además de eso, son muy limpios. No se dentro de sus casas, pero por la calle, no ves ni un papel tirado en el suelo, ni una lata, ni basura. Ni en los pueblos, ni en las ciudades, ni parques, ni mucho menos en las playas o en el campo. 
Como curiosidad, decir que hoy cuando hemos aparcado para ver las Pancake, había en el suelo tirado un vaso de refresco y una bolsa de papel. De un coche que ha aparcado delante de nosotros se han bajado un matrimonio, lo han recogido del suelo, han cruzado la carretera para tirarlo a la papelera, y después se han ido a ver las rocas… no digo más!


En un rato colgamos lo que hemos hecho hoy, que os adelanto que es una de las cosas más increíbles que hemos hecho en nuestra vida...

1 comentario:

Ana Márquez dijo...

Traedme un canguro y una pancake!