viernes, septiembre 21, 2012

Día 9. Cambiamos de isla, Nelson, pequeño pueblo Murchinson



Hoy no hemos hecho gran cosa a parte de conducir hasta nuestro siguiente destino, que es “Fiorland”, el país de los fiordos, como lo llaman aquí, y la zona más espectacular de todo el país, según cuentan.

 
Hemos despertado horriblemente pronto para montarnos en el Ferry que cambia de isla. El trayecto dura unas 3 horas, desde Wellington, hasta Picton. La verdad es que ha sido curioso viajar en un barco tan grande, que va cargado de coches, camiones y motos hasta las trancas. Ha sido muy agradable, y además nos ha proporcionado unas vistas de los fiordos impresionantes… ¡Menudas fotazas hemos sacado!




Después de estas tres horillas en el mar, ya desembarcados, Rober ha tenido la “feliz” idea de tomar un atajo por una carretera de montaña por la que supuestamente nos íbamos a ahorrar un trecho bastante grande. Menudo error. Que horror de carretera, empinada no, empinadísima, estrechísima y con unas curvas que marean. Menos mal que ha terminado más o menos pronto. (Nota de Rober: Aún así os hemos ahorrado tiempo, y las vistas merecían la pena).

Después hemos llegado a Nelson, una ciudad costera muy bonita y con una playa preciosa. Hemos comido en un restaurante maravilloso de comida rápida, pero especializados en ensaladas. Yo me he metido en el cuerpo una ensalada césar y un wrap de pollo que estaban de muerte y Rober una patata asada con queso y pollo también muy rica.


Con las pilas cargadas hemos seguido nuestro camino otro par de horas, pero con el atardecer amenazando hemos decidido parar en el siguiente camping, que ha resultado ser el más bonito de todos los que hemos visitado hasta ahora. Tiene hasta una granja con avestruces y canguros! Una pasada. Además, el pueblo, que se llama Murchinson, es tan increíblemente tranquilo, tan bonito –está en un valle rodeado de montañas nevadas preciosas- y da tan buen rollo que el paseo que hemos dado por la ciudad ha sido super relajante.


Mañana nos espera más carretera. Ahí vamos!

1 comentario:

Ana Márquez dijo...

Espero q el viaje por la carretera infernal no haya desembocado en una reacción como cuando fuisteis al masaje!