Por Rober

Tiene varias salas y se puede ver de todo, dibujos con engaños
visuales, hologramas, una gran pared con caras esculpidas que parece que te
miran según te vas moviendo, una habitación en la que creces o encoges…

También hay un laberinto enorme en el que te puedes tirar un
par de horas para llegar a cuatro torres que hay en cada esquina y luego
encontrar la salida.
Cuando yo había conseguido llegar solo a dos y Juanjo a tres
hemos decidido dejarlo, por que tampoco nos íbamos a pasar allí toda la mañana…
Pero lo habríamos conseguido!!!
Después hemos conducido hasta Queenstown, una de las
ciudades más importantes de la isla sur, y la ciudad de los deportes de riesgo.
Aquí se puede hacer de todo lo que acabe en –ing; puenting, raffting,
parapente, ski, quads, lanchas, Jet boat. Vamos todo lo que se te ocurra… aquí
hay alguna empresa que te lo organiza.
Como ya veníamos con la idea de lo que queríamos hacer hemos
ido corriendo a apuntarnos y nos hemos ido a comer.
El almuerzo en un restaurante decorado como en los años 50
americanos, con una camarera bigotuda muy simpática y Juanjo ha comido “uno de
los mejores sándwich que ha probado” de carne de cerdo con salsa de manzana y
col. La verdad es que estaba tremendo!!
Con el buche lleno nos ha recogido el autobús y nos ha llevado
a la orilla del río. Nos hemos montado en jetboat!
Es impresionante… sin palabras, la velocidad que alcanza la
balsa, los giros, el agua helada y a continuación el viento en la cara. El conductor acercándose
todo lo que podía a las escarpadas orillas del río, casi parece que te vas a
chocar y de repente un giro que te hace saltar del asiento. Como se desliza la
lancha por los tramos de río en los que solo cubre un palmo y como pasa a toda
velocidad junto a las rocas, para girar en el momento en el parece que te vas a
dar contra ellas!! Una pasada!
Tras volver a la ciudad hemos subido a la “góndola” que es
un funicular que te sube por una montaña que está casi vertical, para ver las
vistas de la ciudad y del lago (Si, por que esta ciudad, también tiene su lago,
y no uno cualquiera, el Wakatipu, mide 80km, lo que le hace el más largo de
Nueva Zelanda y el tercero más grande del país.).
Las vistas desde el mirador son alucinantes, a la izquierda
vez como aparece el lago tras las montañas, bajo tus pies la ciudad de
Queenstown y hacia la derecha ves como la gran masa de agua se pierde entre dos
cordilleras. Realmente es una experiencia. Las mejores vistas de una ciudad que
hemos observado aquí en Nueva Zelanda. La ciudad parece una maqueta y los
montes cambian de color con el paso de las nubes que se reflejan en el gran
lago azul.
Como el resto de la ciudad allí arriba también has cosas que
hacer; Hay un restaurante, una plataforma para hacer puenting, y subiendo por
otro telesilla hasta la cumbre, te puedes deslizar con un trineo con ruedas,
por una pista llena de curvas. Nosotros lo hemos probado y ha sido muy
divertido, emocionados con la velocidad de la lancha de un rato antes, yo me he
chocado contra una pared por no frenar y Juanjo casi se cae del trineo en la
llegada!
Tras bajar otra vez a la ciudad con la góndola, hemos podido
dar un paseillo por la zona central, es un sitio precioso, tres calles llenas
de gente, tiendas y restaurantes y justo al lado el puerto y una pequeña playa
al lado de un jardín botánico.
La verdad es que es una ciudad que me ha encantado, muy
animada y bonita, mucha gente joven y rodeada por un paisaje increíble.
Así que después de tantas aventuras, es hora de ir a dormir!
1 comentario:
Uuuuuuoooooooo! Q guay todo!
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